jueves, 8 de agosto de 2013

Cordillera Blanca: diario de viaje (día 2)

06/07/2013

Escribo desde el Hotel Brit´s en el centro de Huaraz, hoy hemos hecho un trekking pero voy a seguir escribiendo desde donde lo dejé.

Llegamos por fin a Huaraz y allí estaba esperando Sergio. Nos metimos en dos coches y nos trajo a un hotel que es donde tiene su oficina. Nos ha repartido en dos habitaciones, una de las tres donde estamos Ricardo, Fran y yo y en la otra, de dos, están Jordi y Ángel. Teníamos un cansancio considerable pero aun así nos dimos un paseo por Huaraz. Nos tomamos una cervecita en un bareto del centro y a las ocho volvimos al hotel a hablar con Sergio para organizarnos el día de hoy. Ricardo se empezó a encontrar mal pero no tenía fiebre. Intentamos cenar algo y nos metimos en un bar cutrecillo y pedimos unas sopas. Cuando nos trajeron la sopa Ricardo empezó a empeorar porque en el plato había una pata de gallina (con uñas y plumas) unos trozos de pasta y creo que verduras. El caso es que a Ricardo le entraron nauseas y se volvió al hotel y yo me comí mi sopa, apartando mi correspondiente pata de gallina, mientras Fran sorbía el caldito de la suya y Ángel se reía. Luego volvimos al hotel y tuvieron que subir a desatascar el váter porque Fran lo había atascado, jejeje… Ricardo vomitó, echó toda la cerveza, lo suyo claramente era un corte de digestión, probablemente debido al cansancio. Vomitó, se lavó los dientes y nos fuimos todos a dormir. Serían las 10 de la noche o así.

Esta mañana, como a 5:30, he empezado a dar vueltas esperando a que sonara el despertador. Nos ha pasado a los tres lo mismo y hemos empezado a organizarnos. Hemos preparado una mochila y nos hemos duchado y hemos bajado a desayunar. Yo he tomado café, pan con mantequilla y mermelada y un mate de coca. Luego nos han presentado a Jilmer, el que iba a ser hoy nuestro guía. Nos hemos montado en un coche y nos han dejado a varios kilómetros de Huaraz, unos 5 km., en un camino.

Jilmer nos ha dado una bolsita con el almuerzo y nos ha dicho que anduviéramos suave, sin forzar. Durante el paseo, un camino ascendente, nos ha contado un montón de cosas como por ejemplo que 80 de los 120 microclimas que hay en el mundo están en Perú o que en el año 1.970 hubo un terremoto que provocó un desprendimiento de roca y hielo del Huascarán, uno de nuestros picos a escalar, que sepultó una ciudad acabando con la vida de muchas miles de personas. Hemos hablado de aclimatación, de rutas al Alpamayo, de alpinistas inconscientes, de accidentes en montaña, de material… en fin, de un montón de cosas interesantes. 

Según el GPS de Jordi hemos llegado a 3.750 msnm, hasta la laguna de Wilcacocha y luego hemos bajado por otro camino y hemos cruzado el río sobre un “puente” de madera.

(Este día escribí poco, sin embargo hicimos muchas fotos, esta es una selección de las muchas que hice con mi cámara)
 Jilmer contándonos alguna batalla
 Acostumbraos a este gorro, lo llevé puesto siempre que pude...
Y a lo lejos...
...asoma entre las nubes...
 ...una de esas montañas espectaculares, el Oxapalca, ¡Precioso!
 En la laguna

 De izquierda a derecha: Vallunaraju, Oxapalca y Ranrapalca
 Unos niños jugando, les vimos desde lejos, mientras comíamos...
Justo a la derecha del Oxapalca estaba el Ranrapalca, otra mole de hielo preciosa y repleta de escaladas muy apetecibles... Si seguís el diario podréis verlas mucho más de cerca porque aunque no estaba previsto aprovechamos el tiempo de reserva que sobraba y la excelente aclimatación para escalar una de ellas en el día... Un día largo...

Hemos llegado a Huaraz sobre las 14:00 y nos hemos ido a comer a “La Brasa Roja”, unos churrascos a lo pobre tremendos. Hemos vuelto al hotel a pagar a Sergio, de Nuestras Montañas, que aún no le habíamos pagado. Me ha entrado dolor de cabeza, probablemente por el esfuerzo de hoy, y aún no se me ha quitado. Nos hemos subido a una terraza en la azotea de nuestro hotel desde donde habían unas vistas espectaculares de Huaraz y de las grandes y blancas montañas que hay a su alrededor. Luego me he tirado en la cama a escribir un rato. Aún me duele la cabeza…voy a dejar de escribir, a darme una ducha y a tomarme algo.

Cordillera Blanca: diario de viaje (día 1)

Hoy comienzo a reproducir todo lo que escribí durante el increíble viaje que hice a la Cordillera Blanca, Perú, con mis amigos Ricardo y Fran. Hemos visto muchos lugares y conocido a muy buenas personas durante este viaje además de haber escalado y haber estado rodeados de muchas de las montañas mas salvajes y bellas del planeta. Espero poder compartir con quienes lean estas páginas, y que experimenten leyéndolas y ojeando las fotos que suba, al menos una pequeña parte de todas las cosas que hemos visto, oído, sentido y aprendido durante todos estos días de aventuras, de montaña y de andinismo. Si la vida me da la oportunidad algún día volveremos a Perú a cumplir alguna promesa.

05/07/2013

Son las 00:30, el avión está a punto de despegar. Las instrucciones de seguridad suenan por los altavoces en castellano y posteriormente en inglés y las imágenes correspondientes se muestran en una pantalla que tenemos justo delante.

Nos esperan unas 12 horas de vuelo pero, a diferencia del vuelo a Cuba, estamos situados en un sitio amplio, cerca de la salida de emergencia y detrás de uno de los baños del avión. Tenemos que dedicarle unas palabras de agradecimiento a Alvarito por habernos conseguido estos asientos.

El avión se mueve, estamos a punto de despegar y no me hace ninguna gracia el despegue ni las 12 horas encerrado pero todo esfuerzo tiene su recompensa. Ya estamos en el aire, el avión sigue subiendo pero ya podemos ir al servicio y las azafatas creo que se han ido a “preparar la cena” ¿Pondrán alguna película? Y si la ponen ¿Se oirá algo por los altavoces de mierda? Efectivamente la sobrecargo nos acaba de informar de habrá cena y desayuno y de que se van a proyectar tres películas.

Unas 10 horas después… nos acaban de traer el desayuno, yo me he comido dos uno para mi y otro para mi tenia. Ahora mismo quedan 57 minutos para llegar al destino, según la pantalla ya hemos cruzado hace un rato el ecuador y estamos sobre algún punto de la frontera entre Brasil y Perú y nos están entregando unas octavillas “Tarjeta Andina de Migración”.
Salir del aeropuerto nos ha costado un rato largo, primero hemos estado esperando más de media hora a que salieran nuestras maletas y luego casi otra hora para pasar por la aduana. En total, desde que hemos aterrizado hasta que hemos salido a la calle habrán pasado casi dos horas. Al salir nos estaba esperando Oswaldo y allí hemos conocido a otro miembro de nuestra expedición, Jordi, de Tarragona. Así que de momento somos Ángel, un chico de Valladolid con el que ya habíamos hablado pero que no conocimos hasta estar en la terminal de Barajas, Fran, compañero del Club de Montaña Nemus, Ricardo, Jordi y yo.

Oswaldo nos ha llevado en dos coches con nuestros bártulos hasta una pequeña estación de autobuses. Allí ha comprado nuestros billetes y ha dejado nuestras maletas listas para cargarlas cuando llegara nuestro autobús. En el trayecto hasta aquí hemos sabido que Lima tiene 10 millones de habitantes, la cuarta parte de la población de todo Perú. En Lima la circulación es caótica, no tanto como en Marruecos o Cuba, pero se conduce de forma un tanto anárquica y los toques de claxon abundan en cada cruce.

Caía una ligera llovizna al salir del aeropuerto que cesó al llegar a la estación. Tras comprar los billetes y dejar las maletas nos hemos tomado unos cafés en un bar junto a la estación. Yo me he hecho una cura a mis dedos (esparadrapo + ibuprofeno + venda) y a las 08:30 nos hemos montado en el autobús entre fuertes medidas de seguridad, el autobús ha entrado en un patio, unos guardas han cerrado las puertas y mientras cargaban las maletas hemos ido entrando cada uno a nuestro asiento. Justo antes de salir, un guarda de seguridad que viaja con nosotros nos ha grabado uno a uno la cara y ahora, mientras escribo, estamos saliendo de Lima. Nos han dicho que el viaje durará unas ocho horas y que alcanzaremos una altitid de 4.200 metros sobre el nivel del mar (msnm) en un puerto de montaña así que, de alguna manera, ya empezamos a aclimatar.

Hace un rato hemos parado a comer en la carretera y hemos comido realmente bien. Yo he pedido sin saber lo que era, tacotaco de lomo de ternera (era una tortilla de arroz con carne asada con cebolla y patatas) también hemos pedido un plato de ceviche que estaba delicioso (pescado macerado en limón). Después hemos vuelto a subir al autobús y al empezar a entrar en las montañas se ha despejado. El terreno es yermo, no crece nada, ni liquen, es totalmente desértico menos los cultivos a los que llega el agua canalizada desde las zonas más altas de la montaña.

Dicen, y tienen razón, que mientras Lima suele estar cubierto de nubes según te adentras en las montañas suele predominar el sol. Ya estas primeras montañas tienen una altura considerable, se aprecian morrenas que podrían deberse a antiguos glaciares que habrían tenido un tamaño descomunal.

Ricardo y yo hemos llegado a la conclusión de que vamos en el autobús del amor porque las tres películas que nos han puesto eran de gente que se enamoraba (un niño la primera, una pareja joven la segunda y un cowboy la tercera) y ahora está sonando, por tercera vez consecutiva, un disco de “las Jaraneros de Huaraz”, creo que dicen, unas letras cursis a ritmo de música popular peruana… y mientras tanto nuestro autobús no deja de coger altura curva tras curva por una carretera que, por la ruta que hacemos, debe ser importante y muy transitada pero que es equiparable a cualquier carretera secundaria de España. No sé cuánto tiempo ha pasado, pero seguimos subiendo… este puerto debería acoger una carrera ciclista para super-hombres.

Hemos llegado hasta 4.080 metros, había una laguna, la laguna Conococha y ahora estamos bajando de nuevo hacia Huaraz, nuestro primer destino, hasta el que habremos tardado 24 horas más o menos (12 de vuelo, 1:30 de aeropuerto, 30 minutos de taxi, 1 hora de espera y 7:30 de autobús) Queda aproximadamente una hora para llegar a Huaraz, a casi 10.000 kilómetros de casa.
Buuuuh!! A lo lejos asoman algunos picos impresionantes, auténticas agujas de roca y hielo.

jueves, 4 de julio de 2013

Expedición Cordillera Blanca 2013

Esta noche, a las 00:30, sale nuestro avión rumbo a Lima, Perú, donde empieza una aventura en la que Ricardo, Fran y yo, Juan, nos juntaremos con Ángel, de Valladolid y Sergio, de Huaraz, Perú para ascender, entre otras, una de las cumbres más emblemáticas del planeta, el Alpamayo. Desde el mismo campo de altura, el campo 1 del Alpamayo, ascenderemos también otra gran cumbre, el Quitaraju, una escalada difícil hasta su cumbre a 6039 metros sobre el nivel del mar. Poco después nos enfrentaremos a un tercer reto aún más exigente todavía, el Huascarán Sur, al que intentaremos escalar hasta sus 6768 metros sobre el nivel del mar. 
Tal y como hice en Cuba tengo intención de hacer un diario de viaje y esta podría ser la primera entrada de ese diario, a cinco días de empezar el viaje. Estoy preparando cosas para nuestra expedición, cacharritos tecnológicos, botiquín, material deportivo, ropa... son muchas las cosas que hay que tener en cuenta y estoy un poco nervioso y además a este nerviosismo tengo que añadir una luxación en el dedo anular de la mano izquierda que espero que esté totalmente curada para la primera escalada, la del Alpamayo, ya que ahí necesitaré las dos manos para sujetar los dos piolets... (Aquí, en el minuto 11, podéis ver como me luxé el dedo en una caída en bicicleta en un descenso que hay desde el Puerto de La Morcuera y como me lo coloqué al instante...)

Empecemos por lo que a las familias y los amigos más les puede interesar, el itinerario. Nuestro plan es el siguiente:

Fecha Actividad
05 de julio Llegada a Lima - Viaje a Huaraz (3100 m.)
06 de julio Huaraz - aclimatación trekking Wilcawain (3500 m.)
07 de julio Huaraz - aclimatación trekking laguna Churup (4400.)
08 de julio Huaraz - Llamacorral (3850 m.)
09 de julio Llamacorral - Campo base Alpamayo (4250 m.)
10 de julio Campo base Alpamayo - Campo 1 (5200 m.)
11 de julio Campo 1 - Cumbre del Alpamayo (5947 m.) - Campo 1
12 de julio Campo 1 - Cumbre del Quitaraju (6036 m.) - Campo 1
13 de julio Campo 1 - Llamacorral
14 de julio Llamacorral - Cashapampa - Huaraz
15 de julio Día de reserva
16 de julio Huaraz
17 de julio Huaraz - Musho - Campo base Huascarán (4200 m.)
18 de julio Campo base - campo 1 (5200 m.)
19 de julio Campo 1 - Campo 2 - (6000 m.)
20 de julio Campo 2 - Cumbre del Huascarán (6768 m.) - Campo 2
21 de julio Campo 2 - Campo base
22 de julio Campo base - Huaraz
23 de julio Huaraz
24 de julio
25 de julio
26 de julio
27 de julio Regreso a España (LA 5130)

(En rojo los días en los que probablemente estaremos incomunicados)

Teniendo el planning me gustaría dejar un poco de información sobre los picos y las rutas que queremos ascender.

Objetivo 1: Nevado Alpamayo 

Altitud: 5.947 metros sobre el nivel del mar
Ruta elegida: Ferrari (D+, 60º - 75º, 450m)



Objetivo 2: Nevado Quitaraju

Altitud: 6039 metros sobre el nivel del mar
Ruta elegida: Pared Norte (D, 50º - 65º, 500m)

Objetivo 3: Huascarán Sur

Altitud: 6768 metros sobre el nivel del mar
Ruta elegida: Ruta Normal, que asciende entre grandes grietas y bloques de hielo y es muy traicionera.

(en la foto: Huascarán Norte a la izquierda y Huascarán Sur a la derecha)

Debido a la dificultad de estas ascensiones y a que desde hace unos años es obligatorio la contratación de un guía de montaña para poder realizar éste tipo de actividades dentro del Parque Nacional Huascarán hemos contratado los servicios de NUESTRA MONTAÑA SAC. Hemos elegido a Nuestra Montaña tanto por la experiencia que sabemos que tienen como por las opiniones de sus clientes y, sobretodo, por la disposición y el buen trato de Sergio mientras Ricardo y yo hacíamos preguntas e intentábamos darle forma a ésta expedición. Antes de hablar con Nuestra Montaña y con Sergio nos pusimos en contacto con otras empresas y todas nos dieron precios cerrados a programas cerrados y sin embargo los precios que nos dio Sergio eran para nosotros mucho más asequibles y él nos ofreció la posibilidad y asesoramiento para elegir nosotros el programa, muy amablemente y sin compromisos.

Me hubiera gustado hacer una lista detallada del material que me voy a llevar a la expedición pero no me da tiempo. Voy a ir a casa a terminar de preparar "las maletas" y a aprovechar las últimas horas en Madrid para estar tranquilamente en casa. Ya en el avión comenzaré a escribir mi diario de viaje, el cuál transcribiré en cuanto pueda para relatar esta expedición con todo lujo de detalles.

Nos vemos a la vuelta. Un saludo,

Juan