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jueves, 14 de julio de 2011

Arista Sur del Aneto (PD+)

Este es el relato de otra ascensión relámpago de TMWMT (The Mountain Weekends Mad Team).

Una vez más salimos huyendo a todo trapo de Madrid en cuanto pudimos escaparnos del trabajo rumbo a Huesca, más concretamente hacía Benasque, al camping de Senarta. Nuestro objetivo: ascender el Aneto (3.404m) por su arista sur (PD+).



Llegamos a Benasque a la hora de cenar y nos comimos un buen plato de pasta en una pizzería junto a la carretera principal. Poco después subimos con el coche hasta la barrera que cortaba el paso a la pista forestal, aparcamos por allí donde pudimos y nos echamos a dormir.

Nos levantamos bien temprano, desayunamos, nos pusimos las botas y un macuto extremadamente pesado ya que llevábamos comida, crampones y piolet para el hielo y cuerdas y material de escalada para la arista, y echamos a andar. Eran las 6 de la mañana.


Cometimos el error de no coger el autobús y andamos durante unas cuantas horas por el valle de Vallibierna. El día estaba totalmente despejado y hacía calor y miramos con envidia como varios autobuses llenos de montañeros nos adelantaban mientras nosotros manteníamos un monótono "ritmo Everest" para poder aguantar la larga caminata que sabíamos que nos esperaba.







Pasamos junto al refugio de Coronas sin detenernos y seguimos por el GR 11 hacia el final del valle. A medio día más o menos llegamos al Ibón de Llosas (a unos 2500m) y nos dimos un pequeño descanso.
A eso de las tres de la tarde llegamos al comienzo de la Arista sur. El cansancio era evidente pero las ganas de alcanzar la cima eran más fuertes. Nos pusimos el arnés y dejamos las cuerda muy a mano en cada macuto por si nos hacía falta y nos pusimos a trepar.

El camino por la cresta era más o menos evidente pues hay hitos cada poco tiempo. La ascensión no entraña demasiada dificultad aunque sí que hay algún paso bastante expuesto en el que un resbalón puede resultar fatal. Nosotros solo tiramos de la cuerda en uno de esos pasos en vez de ir en ensamble o avanzando a largos. Puede que fuéramos algo imprudentes y la culpa es Juan que no quiso atarse aunque Ricardo se lo pidió varias veces...






Por fín coronamos la arista y desde ese pico vimos la cima del Aneto, vacía, serían casi las 6 de la tarde y no quedaba nadie allí. Descendimos un poco y acometimos la última trepada, fácil en comparación con los alrededor de trescientos metros que acabábamos de ascender, y por fín, después de unas nueve horas andando y casi tres escalando en libre por una arista de 300 metros, el sábado nueve de Julio de 2011 Ricardo y Juan (TMWMT) pisaron por primera vez la cima de los Pirineos. A 3.404 metros sobre el nivel del mar, junto a la gran cruz y a la Virgen del Pilar, allí estábamos, en la cima del Aneto.



En la famosa Cruz del Aneto podemos leer:

"Protege Domine Per Signum Plerem Tuam Sanctae Crucis"

En ella, además de esa inscripción, hay pegatinas, hay pintadas, y hay banderas y banderolas que representan a mucha gente que antes que nosotros llegaron hasta aquí. Nos preguntamos ¿Quién trajo hasta aquí esta cruz? También nos hicimos la foto de rigor.





Hacía viento y frío, eran las 6 de la tarde y se acercaba una tormenta, rápidamente nos metimos en el paso de Mahoma para bajar de la cima hacia el collado de coronas con la intención de hacer un vivac en algún lugar en la zona de los Ibones de Coronas.




Por fin, de camino al collado de coronas, pisamos el glaciar y nos tuvimos que poner los crampones y hacer uso del piolet. El descenso fue divertido pero la nieve estaba "rara", no era agradable andar por allí y el ritmo era, aún en bajada, bastante lento.


Antes de llegar al ibón superior encontramos "un sitio perfecto" junto a un hito para hacer un vivac... Un hueco con arena de río, entre grandes peñascos que ya había sido utilizado anteriormente como vivac pues había muros de piedra levantados entre las piedras para cortar el viento.



Nos acomodamos y cuando nos disponíamos a cenar nos vimos sorprendidos por un pequeño riachuelo que quería entrar en nuestro vivac. Salimos corriendo de los sacos y nos pusimos a cavar una zanja para desviar el riachuelo y justo cuando acabamos apareció una tormenta en el valle así que preparamos un hueco debajo de uno de los peñascos que formaban nuestro vivac. Minutos después de terminar de proteger con cuatro piedras y un chubasquero ese hueco empezó a granizar y a llover, todo a la vez, y nos vimos en mitad de la tormenta.




¡Que agobio! Aguantamos unas cuantas horas apretados en aquel agujero infernal en el que el agua entraba por todas partes y formaba charcos bajo nuestros pies hasta que dejó de llover momento en el que volvimos a salir a rastras de ese agujero.

¡Menuda nochecita!

Por la mañana nos costó desperezarnos y del camino de vuelta solo se puede decir que fué muy bonito pero también muy largo, cansado y doloroso. Después de varias horas caminando, de ver los ibones y la cabaña de Coronas, de descender hasta la pista volvimos a prescindir del autobús y andamos esos 9 km de pista hasta llegar por fin al coche. Nos comimos una gran hamburguesa y para culminar un gran fin de semana nos tragamos, humildemente, un gran viaje de vuelta hasta Madrid sabiendo que en dos fines de semana volveremos a Pirineos.

domingo, 9 de mayo de 2010

El intento a La Munia

Acabo de ostiar la cámara de Richard... No ha pasado nada... He salvado el cuello.
La aventurilla de este fin de semana empezó a eso de las dos de la tarde cuando salimos del trabajo, gracias a que nuestro jefe nos dejó salir prontito pudimos coger carretera y llegar a Pirineos antes de que anocheciera. Decidimos acercarnos a ver como estaba la nieve en el valle de Parzán (Chisagües), que era el punto desde donde íbamos a comenzar a caminar al día siguiente. Nos encontramos con que la carretera terminaba en una pista de mil demonios por la que continuamos hasta que un desprendimiento nos olbigó a dar la vuelta. Aparcamos al borde del camino y nos lavamos la cara en uno de los muchos riachuelos crecidos por el deshielo y que cruzaban el camino. 

La nieve estaba bien, había la nieve justa, bien asentada, y las crestas estaban peladas y al darnos cuenta de que llevábamos una tienda de campaña decidimos que, en vez de irnos a la casa y madrugar al día siguiente, montabamos la tienda un poco mas arriba y así ahorrábamos tiempo. Cogimos todas nuestras cosas y echamos a andar. Un par de kilometros mas arriba, donde da la vuelta la pista, encontramos un sitio perfecto para acamapar y ...


...en un periquete, montamos la tienda. 

Acto seguido se puso a nevar a saco y nos tuvimos que refugiar en la tienda. Cenamos bien y nos fuimos a dormir. 



Nos costó bastante dormirnos porque fué meternos en la tienda y empezar a oír pequeños aludes a lo lejos (y no tan lejos) que retumbaban por todo el valle. Se respiraba cierto acojone en la tienda... :D Pero la tienda estaba en un lugar seguro.

Al día siguiente sonó el despertador a las cuatro de la mañana y nos costó bastante oírlo, cuando por fin nos despertamos y vimos el panorama nos tuvimos que echar para atrás, seguía cayendo una buena nevada que había dejado ya como unos 20 cm de nieve en polvo lo cuál iba a convertir nuestra ascensión en un duro paseo incómodo y peligroso. Hacía demasiado mal tiempo así que nos volvimos a dormir pensando en cómo cojones íbamos a sacar el coche de donde lo habíamos dejado.

Este era el panorama a las 9 de la mañana.







 Había dejado de nevar pero seguía haciendo mal tiempo y el riesgo de aludes era alto ya que las crestas estaban descargando la nieve que acababa de caer...










 (mientras escribimos esto junto a la chimenea de la casa de Pineta acabamos de ver un alud bastante grande, lo hemos grabado...y hay fotos, las dejamos al final de la historia) Salió el sol a ratos y nos dejó ver paisajes tan espectaculares como éstos:








Nos lavamos la cara... 




... y nos bajamos a ver como estaba el coche... 









... que no por suerte estaba bien y el camino se estaba despejando por momentos así que nos montamos y cruzamos por encima de unos cuantos charquitos... 
... y en la carretera esquivamos unas cuantas ovejas...








Era medio día y quedaba mucho día por delante, el tiempo estaba inestable, nubesy claros y algún chubasco... decidimos que nos íbamos a la Cueva del Moro en el Cañón de Añisclo...









Por la carretera del cañón nos dejamos los bajos en un badén y desde entonces el coche pierde un poco de aceite...Tocará ir al taller el lunes. No tenemos fotos de la cueva porque sabíamos a lo que íbamos y no queríamos tener que tirar la cámara. Después de equivocarnos de camino y meternos entre todas las zarzas del cañon (un par de veces) dimos con la entrada a la cueva y nos preparamos... Dejamos los abrigos en una bolsa de plástico dentro de una mochila medianamente impermeable, cogimos los frontales, y pa dentro... Esquivamos charcos y cruzamos varias veces un rio que circulaba por dentro de la cueva y a la media hora de andar por ahí nos tocó quitarnos las zapatillas y empezar a mojarnos de verdad... al rato no nos valió solo con remangarnos el pantalón y acabamos en gallumbos, con el agua por la cintura y no estaba precisamente tibia (vamos, los cojoncillos congelaos). La te obliga a hacer algunas trepadas curiosas pero hay una soga (de hace varios siglos ;) ) que facilita las cosas... Para terminar nos tocó arrastrarnos por ese fango frio y meternos en el mismo rio para salir por un  estrecho agujero a una cascada en mitad del bosque. ¡Cojonudo! En calzoncillos, claro, y llenos de barro... jajajaja Menos mal que no hay fotos. :D


Nos lavamos un poco con ese agua del deshielo, llovía a mares y nos volvimos al coche... Llegamos totalmente calados y ¡Sorpresa! Charco de aceite debajo del coche... No era mucho pero ya es una gracia... Salimos del cañón, compramos aceite y unas buenas chuletas en Escalona y nos vinimos a la casa a pegarnos una buena churrascada en la misma chimenea. ¡Buen provecho!







Desde aquí hemos visto, como ya hemos dicho antes, unos cuantos aludes. El tiempo es propicio porque ya no hace tanto frio y llueve, también en altura. Hoy domingo no hemos hecho nada, ver llover, encender la chimenea, desayunar, perrear un poco y preparar unas cuantas fotos y este texto para el blog. Ahora ya solo queda recoger y carretera. 

Nos vemos 
TMWMT


PD: Aqui os dejamos algunas fotos de aludes en el Valle de Pineta.