Mostrando entradas con la etiqueta Hornli. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hornli. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de julio de 2014

Expedición al Matterhorn 2014. LUGARES PRIVILEGIADOS

30/06/2014

A primera hora de la mañana abrí el ojo, descorrí una manta que habíamos puesto tapando la ventana y vi que había en el suelo una fina capa de tiene el cielo cubierto aunque ya no nevaba. Serían las 6 de la mañana. Todos dormían. Tenía ganas de salir a darle patadas a algo y de chillar y cagarme en todo... Pero cerré los ojos y me volví a dormir.

Un buen rato después me despertó la luz, descorrí la manta otra vez y me cegó el resplandor del día. ¡Eh! ¡Está totalmente despejado! - Chillé - ¡¡Vamos vamos!! Salimos a mirar y ya casi no había nubes. Mientras desayunábamos a toda prisa fueron apareciendo por allí distintos grupos de turistas japoneses paseando y aprovechando el buen tiempo. Nosotros nos animamos, claro, recogimos "nuestro hogar" y tiramos "parriba". 

La nieve había asentado bastante y nos cruzamos a gente caminando por nuestra huella del día anterior, incluido el tramo de trepada que hicimos para evitar aquel nevero con riesgo de alud. Al llegar al refugio había dos obreros justo donde habíamos dejado los cacharros y fliparon al ver de dónde y qué sacábamos porque no lo habían visto y eso que lo habían tenido delante toda la mañana. Lo echamos al macuto y seguimos andando por la cresta hacía arriba. Al rebasar el refugio me asomé y la nieve había tapado completamente los vivaks, encontrar la mochila iba a ser, por lo menos, divertido, pero primero teníamos que montar nuestro chiringuito.


Seguimos subiendo y como no encontramos ningún camino claro para bajar a los vivaks, tras valorar varios sitios, decidimos acampar en un alto que hay muy cerca de la base de la pared, justo junto a un hermoso cartel de prohibido acampar porque de esa zona sacaba agua potable el refugio. Como estábamos solos y el refugio estaba cerrado pensamos que si éramos limpios y nos alejábamos mucho para hacer nuestras necesidades a nadie tendría por qué molestarle ni afectarle si acampábamos allí. Total, que montamos nuestro chiringuito y nos fuimos Borja y yo en busca de su mochila. 

Desde arriba apenas quedaban marcas de donde estaban los vivaks pero fijándose un poco si que aparecían formas en la nieve y pude orientarme un poco e intuir mas o menos dónde podía estar. Según empecé a bajar fijé mi atención en uno de los muchos bultos que había en la nieve pero bajé haciendo eses de bulto en bulto sin perderlo de vista, por si acaso. Al llegar a la altura de mi objetivo ya no lo tenía tan claro y sin muchas esperanzas clavé el piolet y tiré de una piedra que había debajo. ¡Joder, va a ser aquí! ¡Que potra! Me puse a cavar y salieron muchas más piedras pero al mirar en el agujero sólo vi nieve. Dudé. ¿Se lo habrá llevado alguien? Me quité los guantes y metí la mano para escarbar un poco más y debajo, lo que toqué, fue mi chubasquero. ¡Uf! ¡Menos mal! Y otra vez: ¡Qué potra! 

Tras dejar la mochila en la tienda me volví a acercar a la base de la vía y volví a ver huellas en la nieve hasta el comienzo de la vía donde además había tres bastones clavados. Alguien, posiblemente tres personas, estaban escalando el Matterhorn. ¿Por dónde estarán? 

Había nubes en el horizonte y en la cumbre y ya era tarde, o son unos cracks o unos inconscientes... Dedicamos el resto de la tarde a ver anochecer, a ver la sombra del Cervino comerse el Breithorn mientras los glaciares de alrededor enrojecían poco a poco y las nubes se acercaban.

Y cayó la noche y de allí no bajó nadie. Hacía mucho frío, tras cenar me metí en el saco y me quedé dormido casi al momento... Al poco rato oí que Ricardo decía que había alguien en la cabaña Solvay y que le habían dado luces. 
Volvamos un poco atrás en el tiempo: ese mismo día, subiendo a montar la tienda, nos cruzamos con un guía italiano que nos dijo que el estado de la vía era sólo para especialistas, eso por un lado, por otro lado Borja estuvo hablando con una pareja de asturianos que bajaban que le dijeron que tuvieramos cuidado con la montaña y que habían visto empezar a subir a dos hombres y una mujer polacos... y el italiano nos dijo también que les había visto ascender muy lentos...
En fin, que los polacos nos hicieron, por lo visto, señas, ráfagas de luces. Ricardo había salido a mear, lejos de donde estábamos para no contaminar el agua del refugio, y esta gente al ver la luz de Ricardo le hicieron ráfagas. No era un S.O.S., parecía un simple saludo, sin más...

¡Buenas noches gente!

jueves, 10 de julio de 2014

Expedición al Matterhorn 2014. DE LA LLUVIA A LA NIEVE

29/06/2014

Llueve a mares. ¡Qué putada mas grande!

Tras desayunar (recogimos agua de lluvia el día anterior para tener para el café) y pensar ucho decidimos que si había que aguantar más tiempo ahí hacía falta más comida de verdad, queso embutidos y cosas así y no solo barritas energéticas, comida liofilizada y muesli. Borja se ofreció voluntario a bajar a por ella y, ya de paso, a por unas cervezas. Bajó en teleférico a Zermatt y cogió un taxi hasta el camping para coger de allí provisiones que teníamos. Hoy también íbamos bien comunicados y pudimos, pese a la distancia, hablar por radio con él. Mientras Borja estaba fuera Ricardo y yo encontramos un cuaderno y un bolígrafo y dibujé un parchís para el que usamos, como fichas, unas caracolas de pasta que también había por allí. Como sólo teníamos un bolígrafo de un color hice cuatro equipos, A,B,C y D, y marqué las caracolas con sus correspondientes letras... Y así matamos el tiempo.

Cuando llegó Borja aún llovía bastante, comimos algo y por la tarde salió un poco el sol y nos dejó ver un Matterhorn con su cara más invernal. Como había abierto el día y ya había comida y material arriba decidimos hacer otro porteo y subir más cosas, todo el material de escalada, cacharros y cuerdas, y la tienda de campaña. 




El Hörnlihutte

Según subíamos me dí cuenta de que todo había cambiado, las rocas por las que el día anterior había bajado dando saltos ahora estaban cubiertas de nieve y fui capaz de seguir el camino y de abrir huella sólo por que el día anterior había pasado por allí. Uno de los últimos neveros no me atreví a cruzarlo dado que la inclinación en ese punto, entre 50 y 60 grados, y la nieve, entre 30 y 40 cm, suponían un claro peligro de avalancha así que nos tocó trepar un poco. A Ricardo aquella idea de trepar no le pareció prudente y nos esperó allí, Borja y yo subimos, fuí abriendo huella hasta el agotamiento... ¡joder! Había zonas con más de medio metro de nieve virgen y el cabreo crecía en mi interior, por un lado pensaba que iba a ser imposible la escalada con tanta nieve y por otro lado no iba a rendirme tan fácilmente y, aunque en ese momento volvía a nevar, albergaba la esperanza de que en un par de días de sol se derretiría todo y la montaña volvería a estar en las mismas condiciones que en días anteriores. 

De zancada en zancada, sumido en estos pensamientos y a un ritmo inhumano llegamos al refugio y lo rodeamos, esta vez por la derecha. Habíamos tardado casi el doble que yo el día anterior y ya era tarde, no era prudente seguir y Ricardo estaba esperandonos más abajo. Nos colamos dentro del perímetro de la obra y escondimos las cuerdas, la tienda y toda la cacharrería de escalada detrás de unos tablones junto a lo que parecía la entrada a la cocina del refugio y empezamos a bajar. Llegamos al que ya era nuestro hogar, casi de noche, estaba nevando y todos estábamos mojados, con frío y de bastante mal humor... Puesto que estábamos empapados, esta vez sí, encendimos la estufa. Había sido un buen tute y con el calor de la estufa el frío se había convertido en hambre. Cenamos bien y nos tomamos las cervezas que había subido Borja. 

La sobremesa la recuerdo calentita, y quiero decir tensa, ya sabíamos que la nieve hacía prácticamente imposible nuestra escalada, no es que no fueramos a subir por las cuatro aristas como en el mejor de nuestros sueños, no, es que no íbamos a poder subir por ninguna. Discutimos y surgieron planes alternativos... Pero habíamos invertido mucho esfuerzo y teníamos mucho dinero repartido por los alrededores del Hornlihutte en forma de material y comida de montaña. 

Era de noche, nevaba y sólo podíamos esperar.


martes, 13 de julio de 2010

Croquis del Cervino!!

Bueno, he estado mirando muchos foros y blogs para conseguir reunir esta información. El texto en muchos casos está tal cual esta en la fuente. Pretendemos que esta información nos sirva como guía para la ascensión del último tramo del Cervino.

La primera parte tiene dos versiones; esto es debido a que no he sido capaz de sacar similitudes entre ambas.

Al final del post citaré las fuentes.

    Foto de www.zermatt.cz

ASCENSIÓN:
DATOS:
La Arista Hörnli tiene un recorrido de 1700 m para un desnivel de 1200.

Desnivel acumulado de subida: 1200 metros.

Horarios: De Zermatt a Schwarzsee andando unas 2-3 horas.
                 De Schwarzsee al Refugio de Hörnli unas 2 horas.
Horarios: del Refugio de Hörnli a la cima 5-6 horas.
                 de la cima al Refugio de nuevo  5-7 horas.
                 del Refugio al teleférico 1 hora.
                 del Refugio a Zermatt unas 3 horas.

Recuerda mirar los horarios de los trenes de Zermatt a Tasch,  pero me parece que el último que sale de Zermatt sale a las nueve. 
Punto de partida: Refugio de Hörnli (60 plazas), la mayoría de veces está repleto y (tiene plazas reservadas) está guardado de mediados de junio a mediados de septiembre. Teléfono 028-67 27 69.
Dificultad (UIAA): AD-, pasos de III. Esta ruta es una de las rutas normales más difíciles de los cuatromiles principales de los Alpes,  menos por los diferentes tramos de escalada por la longitud que hay que recorrer. Utilizando las cuerdas fijas el grado máximo a escalar es de III pero hay que tener en cuenta que  muchas veces el tramo superior está lleno de nieve y hielo y tendremos que escalar en terreno mixto con crampones y piolet. A esta dificultad hay que añadirle la dificultad de que la ruta suele estar repleta de gente. Es sin duda una escalada más mental que física en la que en ningún momento podemos perder la concentración.
Material: Arnés, casco (muy importante, IMPRESCINDIBLE), cuerda de 50 o 60 m ideal 9 mm (Las cuerdas de 45 m son imprescindibles para rapelar), crampones, un piolet, rapelador, expresess, mosquetones, algunas bagas y botas de montaña semirígidas.
Cartografía: Zermatt/Gornergrat nº2515, Escala 1:25000
Época:  verano (hay que tener en cuenta que dada la dificultad de la vía muchas veces en pleno verano si nieva cierran la vía y no dejan subir a nadie. Hace falta informarse bien en Zermatt de las condiciones de la ruta y de la meteo.

DESCRIPCIÓN DE LA VÍA:
Si puedes ve a hacer o a ver un poco de vía del Cervino de día, porque por la mañana tienes que levantarte muy pronto.
La principal dificultad del Cervino está en no salirse de la vía y en la cantidad de gente que hay.

Las cuatro partes son:
Primera: es la que se extiende desde el Refugio Hörnli hasta la cumbre, de una característica torre que se
levanta en la arista hasta una altura de 3.740 m. 
- Segunda: es la que desde la Torre llega hasta la Cabaña Solvay a 4.003 m. 
- Tercera: recorre la cresta desde la Solvay hasta el hombro (Schulter) cuya parte superior puede estar a unos de 4.250 m. 
- Cuarta: es el tramo que llega desde el Schulter hasta la cumbre (4.478 m) y que forma el característico
penacho inclinado hacia el frente que proporciona tanto “impulso” a la silueta del Matterhorn. 

 PARTE 1: (2 versiones)
Versión 1 -Rodeamos el refugio, dejándolo a la derecha, yendo a la parte trasera, pasando por la plataforma habilitada para los helicópteros. Dejamos atrás el refugio y llaneando nos dirigimos a la base del primer escalón vertical, en el que hay varias placas y una figura. Primer atasco. Hay que subir por unas cuerdas fijas, y la cosa merece su paciencia. Hay dos cuerdas instaladas, con lo que algo más rápido se va. Este primer paso es corto.
Tras el paso vertical, se gira a la izquierda, también equipado con cuerdas. Salimos de las cuerdas e iniciamos el camino, por una senda casi horizonatal hacia la ladera Este. Hay huella trazada, en algún tramo se ven marcas de pintura verde.La tendencia en un principio es ir un poco por la izquierda de la arista en sí.
Hay numerosos pasos de trepada, usamos casi de continuo las manos para progresar pero en ningún momento son difíciles.
Es fácil perderse, ya que como todavía no amanece el camino no es tan visible como cuando bajamos, pero en general hasta pasar Solvay no se coge la arista, sino que progresamos un poco por la izquierda. La escalada es entretenida, con peligro de rocas sueltas. Salimos de los primeros pasos y tenemos tendencia a ir un poco a la derecha, hacia la arista pero sin llegar a ella, para luego girar a la izquierda por la cara este.
Superamos un par de chimeneas bastante verticales pero sin excesiva dificultad.
Esta es la tónica general de la ascensión. Progresar por el mejor camino, buscando el paso entre las rocas. 
Llegamos hasta una vira de roca de color característico. Recorremos la vira en travesía hacia la izquierda para llegar ala base una nueva pendiente. Recorremos esta pendiente menos inclinada en un principio, aunque pronto se vuelve vertical.


Versión 2 -Después de un rato, un corredor de nieve que baja desde la cresta, interrumpe el camino y las 
huellas giran hacia el norte remontándolo por un lateral. Arriba, justo en donde termina la canal, hay un murete de piedras protegiendo un vivac junto a una pequeña charca de agua helada. 

Un camino muy marcado sube en dirección hacia un característico diedro. Es un camino hecho por quienes, como nosotros la primera vez, se pierden en la oscuridad y se dejan llevar por una beta fácil de caminar, en vez de encarar la trepada de la derecha que es más empinada y que conduce, sin llegar, hacia el filo de la arista. Este lugar se presta a la confusión y en su día, a nosotros, nos costó un notable retraso sobre el que luego se fueron acumulando otros, hasta finalmente dar al traste con la ascensión. En esta parte, durante los ataques de madrugada, los guías apagan las luces con toda intención y como se hace un cambio de dirección brusco, incluso yendo cerca de ellos, es fácil perderse. 
Se continua por un sendero terroso, lleno de graba y piedras sueltas. Algo más arriba se llega a últimos restos de un antiguo refugio, entre los que culminó nuestro intento del año anterior (3.800 m). Desde allí el camino es evidente hacia la Cabaña Solvay que ya se puede ver en la parte alta. Llegamos es la parte más insípida de la ruta aunque a medida que ascendemos se hace cada vez más entretenida hasta que al final definitivamente se alegra cuando llegamos a la Moseley Platte, probablemente el paso más técnico de la ruta.

PARTE 2:
La placa Moseley es un diedro de piedra compacta y algo pulida que se endereza sin llegar a la vertical pero que tiene suficientes repisas y una buena fisura que agarrar. La vía está bastante bien equipada, pero no permite fallos. Son pasos de III (II+).

PARTE 3:
 Salimos de la placa y pronto nos ponemos en refugio de Solvay, pequeño refugio a 4003 metros de altitud.
Donde dicen que sólo puedes dormir en caso de emergencia, pero si se paga se puede dormir. Duerme allí si puedes. Hay mantas y no hace falta subirte el saco.
Dejamos atrás el refugio bordeándolo, dejándolo a la derecha. Continuamos de frente unos metros para afrontar la siguiente placa. Debemos de girar a la izquierda para escalarla. Desde el refugio a la cima hay cuerdas fijas. Hacer atención aquí, pues sólo hay una cuerda para tropecientasmil personas. Después de la primera cueda fija, el siguiente paso es vertical, con un par de puntos para asegurar el paso, se trata de la placa Moseley superior. Es una placa parecida a la anterior un poco más corta pero de igual intensidad.
Salimos de esta placa y enfilamos directos hacia la arista. El terreno es menos vertical pero sin perder la intensidad.


PARTE 4:
Proseguimos por la arista. Hay algún que otro paso aéreo y la escalda es continúa. Seguimos el filo hasta que finalmente alcanzamos el hombro, conocido como Schulter. El tramo es vertical y está equipado con gruesas maromas, no muy ‘agradables’ de coger, ademas de ser largo y pesado. Junto con las maromas hay puntos de anclaje.Afrontamos el primer tramo. Salimos a una terraza. En este punto nos podemos encontrar con nieve o hielo, con lo que deberiamos ponernos los crampones.
Continuamos por las maromas. Vamos subiendo por tramos verticales con pequeños descansos como escalones.Hay un tramo, el más vertical de todos, que además de la maroma hay a mano izquierda una pequeña escalera metálica, que ayuda un poco cogiéndola con la mano. Finalmente salimos de este tramo.
Tan sólo nos queda una pendiente de unos 45 grados, de nieve para alcanzar la cima. Seguimos en la misma dirección por una especie de surco trazado en la nieve hasta que alcanzamos la arista que nos conduce hasta la cima, la cima del Cervino.

FUENTES:
La conquista del cervino
Intento al Cervino - La arista Hornli
Cervino - Especial triloga de los Alpes

Mapas varios relacionados:
http://www.edicionesdesnivel.es/files/ediciones_desnivel_zermatt.pdf
http://www.stanfords.co.uk/stock/zermatt-gornergrat-7151/
http://www.pirineos3000.com/servlet/DescripcionAscension/MONTANA--Mattherhorn+o+Cervino--IDASCENSION--15169.html
http://www.pirineos3000.com/fotos/rutas/800x600/580_2.jpg
http://www.pirineos3000.com/fotos/rutas/800x600/580_15.jpg
http://www.editorialpiolet.com/croquis/ascensiones/800x600/11188.jpg
http://www.pirineos3000.com/croquis/ascensiones/800x600/14903.jpg
http://www.ski-zermatt.com/features/zermatt-skimap.html
http://www.ski.com/resorts/trailmaps/tm_zermatt.jpg
http://www.sztaki.hu/~sziranyi/Pictures/alpok_14.gif
http://ski-zermatt.com/mattnet/pics/summer/mountains%20around%20Zermatt.jpg
http://dcog.net/switzerland/map/DSCF0113.JPG
http://farm4.static.flickr.com/3388/3298048807_0c2ec7881b.jpg?v=0
http://www.mountain.ru/world_mounts/western_europe/2007/Matterhorn_map.png
http://www.speed-flying.com/discussions/locations/kestenholz-rides-matterhorn
http://myownlittleworld.com/journal/2005/images/map.jpg 
http://www.exnetsystems.co.uk/climbing/Topo01.gif

Muchas gracias a todos por esta información.

viernes, 2 de julio de 2010

Haciendo los preparativos ...

Solo nos faltan dos semanas para volver a ver este panorama ...


Esta es una imagen tomada a las 5:30 de la mañana cerca del refugio Vittorio Emanuele II, que esta a los pies del Gran Paradiso. La foto fue tomada por Ricardo Vallés en el verano del 2002.


De momento estamos preparando las rutas, mirando los campings, etc ... o sea todo lo necesario para movernos por Francia, Italia y Suiza con total tranquilidad (seguramente la solucion más comoda sea ir cargados de billetes, jeje).


Nuestra idea, como ya hemos repetido varias veces, es subir el Gran Paradiso desde el Parque Nacional del Gran Paradiso al noroeste de Italia. A parte de disfutar del parque y de la experiencia alpina, utilizaremos esta ascensión como aclimatación para las próximas aventuras.


La siguiente aventura sería subir el Mont Blanc por la "Ruta de los Cuatromiles", lo que aún no sabemos es si subiremos de dos noches desde Chamonix o si cogeremos el teleférico hasta "Aiguille du Midi".


La idea es llegar al "Col du Midi" para comer y descansar. Esa misma noche deberemos despertarnos a la una de la mañana para empezar a andar.


En esta ruta hacia el Mont Blanc ascenderemos dos cuatromiles más, el "Mont Blanc du Tacul" y el "Mont Maudit", hasta aquí subió Ricardo Vallés en el 2001, quedándose con las ganas de coronar tanto el Maudit como el Mont Blanc, tuvo que abandonar por que realizaron un rescate a un polaco y a un francés, y se les echó el tiempo encima. Desde el "Mont Maudit" atacaremos el "Mont Blanc" para coronar por fin este  4.810m, la vuelta la haremos por el mismo camino de subida.


Por último, como recompensa final nos iremos a Zermatt en Suiza, donde podremos contemplar por primera vez el Matterhorn (Cuerno madre) o Mont Cervin (Monte Ciervo)

Por esos parajes nos quedaremos hasta que realicemos cima por lo menos.

Nuestra idea es subir al Cervino por la Arista Hornli.

Ya os contaremos, eso seguro ...