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miércoles, 16 de julio de 2014

Expedición al Matterhorn 2014. EPÍLOGO

Como atestigua el medio cuaderno escrito durante lo que llevamos de vuelta a casa nos han pasado muchas cosas durante este viaje. Los tres volvemos un poco mas viejos, un poco mas sabios y un poco mas amigos. 
El alpinismo no es sólo llegar a la cumbre, una de las primeras lecciones que se aprenden, alpinismo es disfrutar de un viaje largo y difícil,  de la superación de cada paso, alpinismo implica reconocer tus errores y tus carencias como ser humano y aprender constantemente, mejorar y prepararte para afrontarlos en el futuro, serenamente pero con valentía.
Alpinismo es vida,  ¡pura vida!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Almanzor - Canal Este en solitario - 29-12-2011

 Estoy sentado junto al ordenador. Me da miedo levantarme a cualquier cosa porque tengo calambres y unas agujetas horribles. Ayer me pasé.

04:00 - Suena el despertador y cuando volvió a sonar a los cinco minutos ya estaba vistiéndome y ya tenía todo listo

04:20 - Me monto en el coche.

06:37 - Llego al parking de la plataforma. Cero grados, ni frio ni calor.
Preparo el macuto con:
      o Varias cintas exprés, un ocho, tres o cuatro anillos de cinta de varios tamaños, dos fisureros grandes y un excéntrico muy grande y todo atado a mi arnés.
      o Una cuerda de 50m
      o Dos piolets técnicos,
      o Crampones
      o Botiquín
      o Abrigo grande y ropa (guantes, braga, etc…)
      o Gafas de sol
      o Agua, donetes y frutos secos

07:00 - Salgo del coche con todo listo y a andar.

08:47 - Ya se ve mejor y llego a la Laguna. Está totalmente helada y hay una huella que va por encima hasta el refugio.
Caminar sobre las aguas y desarrollar software es fácil si tanto las aguas como los requisitos están congelados.

09:00 - Como algo en el refugio. Un donete o dos y un buen trago de aquarius. Sigo a tres que van hacia el Almanzor.

10:00 - He llaneado hasta el comienzo de la canal. Me pongo guapo, me coloco el arnés, ordeno un poco el material y dejo la cuerda perfectamente enrollada con el medio a mano por si acaso tengo que hacer un rapel de emergencia. Comienzo a trepar.



11:05 - Después de una divertida y expuesta trepada estoy en la cima. Intento llamar pero hace tanto frío que el móvil no responde. Los tres chicos de antes bajan antes que yo.




12:40 - Cervecita en el refugio con los tres chicos de antes.

13:00 - Andando encima de la Laguna Grande. Me tomo mi tiempo, hago mil fotos sin prisa, me acabo mi cervecita de paseo…








15:40 - Llego al coche derrotado, he parado un montón de veces, me duele todo. ¡Qué dura es la vuelta!

16:10 - Me muero de sueño, no puedo conducir así. Echo una mini siesta y me tomo después un café.

18:30 - Atascazo brutal en la A6… ¡Odio Madrid joder!

19:30 - ¡Por fin en casa!4


Hoy estoy roto.



Este paseo se lo dedico a mi padre que está malito en el hospital. Aunque estuviera tan lejos no me separé de ti ni un instante, te llevo agua de la Fuente de los cavadores, la verdadera fuente de la eterna juventud.



lunes, 19 de septiembre de 2011

Sierra de Gredos, Galayos, El Torreón (2124m), Sur Directa (150m, D sup)

Me debato entre escribir esta entrada de forma objetiva o hacerlo de forma subjetiva y me decanto por la segunda opción porque el día y la experiencia merecieron la pena y el relato queda bastante más emocionante así. Espero que os guste y que le resulte útil a todo aquel que busque información sobre la Sur Directa del Torreón de Galayos.
Juan
Propuse repetir el Espolón Manolín y me llegó un mail de un amigo proponiendo hacer la Sur del Torreón de Galayos. La verdad  es que no tuve nada de tiempo de informarme porque estaba a tope en el curro pero al instante contesté que sí porque era algo que quería hacer desde hacía mucho tiempo, escalar en Galayos.


Nos organizamos y el sábado estábamos a las nueve de la mañana en el aparcamiento del Nogal del barranco en Guisando (Ávila). José Félix, Ana, Gema y yo (Juan). Como no había mirado nada de información sobre la vía llevaba todo en el maletero y pedí consejo sobre la cuerda que coger. Las de cincuenta las descartamos directamente porque para el primer largo se nos quedaban cortas. Le dije a José, que es quien conocía la vía que entonces me llevaba una de 70 metros pero me dijo que cogiera también la vieja así que cogí las dos. Lo que él no sabía es y de lo que yo no me di cuenta fue que la cuerda de 70m era de 10,2mm de diámetro y que al final una de ellas la llevé de paseo para nada. (para el que no lo sepa las cuerdas de clásica son más finas que las de deportiva y por tanto pesan y abultan menos).

La ascensión al refugio Victory es bonita pero dura. Es díficil ir de charla en algunos tramos de esta cuesta y más o menos tardamos 2 horas y media desde el coche hasta el refugio yendo a un ritmo normal.

De camino José me comentó que le habían dicho que Carlos Suárez estaba pensándose hacer un salto BASE uno de estos días por esta zona y casualmente el día anterior yo había estado leyendo algo sobre él en la Revista ALTITUD en la que contaba sus primeras experiencias y sus sensaciones y motivaciones tanto en montaña y escalada como en salto BASE (leer aquí). El caso es que al pasar por la puerta del refugio, deseando quitarme la mochila y prepararme para escalar, no me chocó en absoluto verle allí sentado mirando el Torreón y sus alrededores. Dejé mi mochila y le pregunté: "Eres Carlos Suárez, ¿verdad?" Me presenté y le pregunté si pensaba saltar desde el Torreón y me contestó que se lo estaba pensando porque la distancia al suelo era muy justa y que, de momento, esa tarde iban a colocar unas cuantas cámaras y poner un slackline entre dos agujas para pasar el rato. Me despedí con lo que le suelo decir a todos los montañeros con los que me cruzo: "Pues nada, que se de bien. Hasta otra." Y volví a lo mío, preparé mi arnés con todo y metimos lo necesario para los cuatro en mi mochila. El resto lo dejamos junto al refugio.

Llegar al comienzo de la sur del Torreón de Galayos no es ninguna tontería. Hay que subir por una canal que hay a los pies del torreón hasta un punto en el que hay que hacer un rápel de unos 60 metros para llegar a otra canal que hay al otro lado y subir unos metros hasta pie e vía.

José preparando el Rápel

El Torreón desde el refugio

Gema junto al rápel

Ana rapelando

Gema Rapelando



Encontrarlo no es evidente, la verdad, no es nada fácil y recomiendo al que no haya ido nunca preguntar e informarse bien antes de ir y, si tiene posibilidad, ir la con alguien que lo conozca.

Durante toda la ascensión, en la primera cordada subió José de primero y Ana de segunda y después, en la segunda cordada, yo de primero más o menos cerca de Ana por si tenía algún problema y para ir viendo lugares donde protegerme y por último Gema que fué luchando por recoger los fisureros que no pudimos sacar los demás. En las reuniónes sólo estuvimos tres personas como máximo pues cuando salía José Gema aún no había llegado. Expliquemos como es la vía. 

El primer largo es fácilito. Son unos 55 metros y quizá el paso más  complicado de toda la vía se encuentre al principio pero como siempre el truco está en mantener la calma. Se protege bien con fisureros y friends medianos y pequeños y hay, si no recuerdo mal, un par de clavos justo al principio, en el pasito de entrada. Recuerdo otro paso curioso justo antes de llegar a la reunión. Se trata de una bavaresa de unos 3 o 4 metros donde los pies suben por la placa. No es fácil pero se puede proteger justo antes de entrar y hay una buena repisa al salir y un paseo desde ahí hasta la reunión. La reunión se hace en una repisa bastante cómoda junto a una cueva pequeña donde hay dos puentes de roca con dos cordinos y muchas posibilidades para "cacharrear". Cuando llegué a esta reunión decidí que iba a utilizar solo una cuerda. Me costó mucho subir tirando de las dos cuerdas y me peté los brazos para asegurar a Gema que venía detrás.

Como José se encontró a gente en la siguiente reunión aprovechamos y maniobramos para quitamos una de las dos cuerdas. La metimos en mi mochila, que pasó de ser una mochila auxiliar pequeña y manejable a ser un macuto considerable con comida, agua, botas, y una cuerda de deportiva de 70 metros, vamos, un puto lastre demasiado grande. Me lo eché a la espalda y cuando me tocó seguí para arriba.

El segundo largo, comienza saliendo desde la reunión hacia la izquierda. Es un fácil paseo utilizando bloques de muchos tamaños entre los que hay dos clavos hasta llegar a una gran fisura que tampoco supone demasiadas dificultades y que se puede proteger bien todo el rato. Hay muchas posibilidades, desde fisuras pequeñas hasta agujeros del tamaño de un puño. Hay, a mitad de largo, un tramo de "descanso" y lo mejor es desplazarse a la derecha para utilizar unos bloques dentro de una fisura grande para llegar así a la reunión. La reunión está en una repisa horizontal amplia y cómoda en la que hay dos clavos a la izquierda, uno viejo y uno nuevo. Se puede hacer un puente de roca en el comienzo de la gran fisura del siguiente largo, a nuestra derecha, y utilizarlo de reenvío.



El siguiente largo no es apto para cardiacos. Si sufres del corazón, por favor, no lo intentes. Comienza desde el reemplazo, por una gran fisura. A los pocos metros encontraremos un clavo a nuestra izquierda y poco más adelante otro a la derecha en una placa de adherencia. Yo pegué una voz a José porque no tenía muy claro por donde seguir, si a la derecha en adherencia o si siguiendo por la fisura y José, que no veía bien donde estaba yo me recomendó que por la derecha. Me costó un poco decidirme pero respiré, me concentré en escalar bien, subí un pelín más por la fisura y me abrí de piernas hacia la derecha en plan "van dam" para colocar el pie derecho en una sutil repisa en mitad de la placa de adherencia. Tuve que volver a calmarme y respirar hondo en esa postura, casi abierto de piernas y con mi lastre a la espalda, antes de atreverme a llevar todo mi peso al pie derecho. 

Me pegué al máximo a la pared y cogí impulso con el pie izquierdo. Con las manos en la roca rugosa conseguí ponerme sobre de pie sobre mi pie derecho. Me quedaba otro pasito curioso, de los que quitan el hipo, y en adherencia, palpando la roca con todo mi brazo desde el codo hasta la punta de los dedos, progresé hasta una repisa roma en la que me puse de pie . ¡Buh! ya había pasado lo peor, o eso creía yo..

Te encuentras con dos fisuras, una fisura a la izquierda donde se juntan dos placas, muy grande y que se ensancha por dentro y a la derecha otra fisura más grande. Se puede sacar por las dos fisuras. Yo me metí en la de la izquierda metiendo pies y manos en ella y después me desplacé a la derecha para ponerme sobre una pequeña repisa desde la que vi un clavo en la pared de la derecha.

Aquí es donde realmente lo pasé mal. Miedo no, lo siguiente. A la izquierda del clavo había una fisura grande y se veían bloques y repisas unos metros más arriba. el paso era muy aéreo pero fácil y entré en bavaresa en la fisura haciendo adherencia en la placa del clavo. Cuando por fin superé el clavo de repente me vi encajonado. ¡Mierda! La mochila no pasaba. me giré un poco y me empotré en la fisura y pude ascender un poco más  pero mi encajonamiento fue peor y no tenía manera de progresar hacia arriba. ¡Mierda remierda! Apreté con todas mis fuerzas y me asusté muchísimo solo de pensar que tendría que descender. Me imaginé a mi mismo cayendo hasta el clavo y vi claramente como esa puta mierda de clavo oxidado se rompía. Hacía mucho que no me frustraba en la pared.

No me quería dejar arrastrar por el pánico, volví a apretar, esta vez chillé. ¡Mierdaaaaa! Pero nada, no había manera. Me estaba destrozando. Estaba quedándome sin fuerzas y lo notaba. Me cagué varias veces en la puta y solté mucha mierda por mi boca... Chillé y sin querer, rendido, me vi descendiendo, resbalando en el granito, porque no podía agarrarme a nada y caía hacia abajo.¡Mierda, mierda, mierda! 

No quería tener que depender de ese clavo y  de repente me ví "desencajonado"  al llegar a la altura del clavo. Cambié de estrategía y me enfrenté girado a la pared. Me puse de lado buscando alejar al máximo la mochila de la pared que la había atrapado y volví a apretar hacia arriba, como si no hubiera un mañana y por fin, después de muchos gritos, con raspones y arañazos, conseguí ponerme de pie entre los dos bloques cimeros. Por fín tuve a la vista de nuevo el refugio Victory y estaba a pocos metros de la tercera reunión. 

 Joooder que mal rato! ¡La puta mochila de los cojones! ¡Menuda Mierda! (jejeje)

Me quedaba un pasito tonto pero como lo acababa de pasar tan mal y como además había un patio de la ostia en todas direcciones decidí protegerme bien, quizá demasiado bien, y puse dos fisureros y un friend en un espacio de unos 30 centímetros. Cogí aire allí y me relajé.

Gema entre los dos bloques y el refugio Victory al fondo

Desde ese hueco hay que subirse al bloque de la derecha cogiendo un saliente que éste tiene a su izquierda y subirse a él para llegar a la tercera reunión que está en la ante cima del Torreón en un hueco muy cómodo. Éste vídeo está grabado desde la tercera reunióin, llegando a la cima.


Desde ahí nos queda un paseo corto hasta la cima a la que se suele subir a horcajadas y quedarse así sentado para montar la reunión y el rápel. Es recomendable tener dos cabos de anclaje, uno de ellos en corto, para asomarse a una minirepisa, una regleta de pies, que nos sirve como primer paso en el rápel de bajada. Vértigo? No, lo que se siente ahí arriba no es vértigo, es lo siguiente, (coletilla del día). Creo que nunca había tenido tanto patio a mi alrededor. ¡Mola mucho! 

¿Cuantos metros habría desde ahí hasta el suelo? Los siguientes vídeos hablan por si solos:

Montando el rápel:


Preparándonos para bajar:


Por el lado del rápel (Norte) hay 60 metros yendo pegado a la pared y  más de 100 si dieras un saltito. Hacia el otro lado, por el lado que subíamos (Sur), unos 170 metros y cogiendo carrerilla y saltando quizá 240 o más... (Intentando no exagerar pero son cálculos a ojímetro) ¿Por qué digo esto del salto? Estábamos allí sentados los cuatro cuando vimos a Cárlos Suárez y a su equipo en la pared de enfrente mirando hacia nosotros. Estaban pensando dónde poner cámaras y qué planos hacer y cómo, supongo. Nosotros les oíamos a ellos y ellos a nosotros. Cuando ya todos habían bajado y solo quedaba yo le pregunté a voces si al final lo iba a hacer y me dijo que aún no sabía si era posible hacerlo.

Estando allí me pereció muy arriesgado, quizá demasiado. había muy poco margen para abrir el paracaídas. Hablando mal: más justo que un dedo por el culo. Le deseé suerte si lo intentaba y bajé. 

Para mí fue un rápel doloroso. Estaba destrozado del esfuerzo de tirar de las dos cuerdas subiendo y asgurando en el primer largo y del encajonamiento y acojonamiento posterior en el tercero. La mochila pesaba  más que antes porque metí material en ella y se me hizo interminable el que hasta ahora es el rápel más largo que he hecho en mi vida, aunqué posé y salté para la foto. XD

Una vez a los pies del torreón, estamos cerca del primer rápel de esta mañana, solo hay que destrepar y llegar hasta el refugio Victory.



Antes de bajar, junto al refugio, comimos algo y recuperamos fuerzas y, a lo lejos, vimos como Carlos hacía equilibrismo allá  por las alturas. Una pena no haber conseguido una foto del momento aunque las tengo de los preparativos y son impresionantes:





Ha sido una jornada muy larga. Llegamos a las nueve al coche, ya de noche. Perdimos bastante tiempo porque varias veces tuvimos que esperar donde estábamos porque José se encontraba a gente en la siguiente reunión. Creo que hoy nos hemos juntado tres o cuatro cordadas en está vía, una de las más bonitas y con más patio de Galayos.


Como diría Bart Simpsons:

¡Espeluztacular!

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Saludos

JxXx - TMWMT


Más información útil sobre esta La Sur directa del Torreón de Galayos :
http://www.malditoduende.net/Gredos/Directa-Sur.html
http://www.viaclasica.com/croquis/los_galayos/SC_TorreonGalayos.pdf

ACTUALIZACIÓN 01/10/2011:
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Edu Astu, en Vimeo, subió éste impresionante vídeo que grabó aquel día. No dejéis de verlo.




Time Lapse Galayos from Edu Astu on Vimeo.

Y creo que Compraré el libro de Carlos Suarez cuando salga el viernes que viene.

http://libromorirporlacima.blogspot.com/


Más saludos

JxXx - TMWMT


miércoles, 10 de noviembre de 2010

En solitario al Almanzor

Mountain Weekends ha estado parado mucho tiempo. Parado no, porque hemos hecho cosas, lo que sucede es que el ritmo que llevábamos se ha ralentizado y las publicaciones en el blog han cesado por el motivo que sea ¿Vaguearía? Puede ser. El caso es que el blog ha estado parado.

Ricardo ha hecho varias salidas a Pirineos con Andrea y tengo entendido que aquello está precioso ¿Cómo iban a estar si no los Pirineos? ¡Preciosos!

Juan (yo) ha tenido una lesión que le ha tenido jodido mucho tiempo; epitrocleitis, una tendinitis en el codo con efectos extraños como adormecimiento y dolor constante en los dedos y la palma de la mano, un puto coñazo. Aún sigo sin escalar por prudencia pero no he dejado de "pasear" y el otro día hice una ascensión al Almanzor en solitario que hoy quiero documentar. Esta ascensión tiene un significado claro, necesitaba un día de total desconexión porque me he cambiado de trabajo. También hay varias dedicatorias pero las pondré al final de este relato.

Miércoles 03 de Noviembre.

Daban buen tiempo en toda España, hay un anticiclón dominando la península y se prevén cielos despejados y vientos flojos. ¿Qué mejor forma para desconectar que un buen pateo por Gredos? Llamé el día antes al refugio Elola y me dijeron que no habría casi gente y que el teimpo era bueno pero que había nieve desde la laguna grande y que en la cima del Almanzor hacían falta crampones y piolet.

Amanece en casa de Juanito a las 5 y media de la mañana. Me visto rápidamente, cojo mi macuto previamente preparado y salgo pitando rumbo a Gredos... Llego a las 7:50 a la plataforma, estaba casi vacía, tan solo hay tres coches y hace un rato que ha amanecido pero aún no ilumina mucho el sol, me pongo las botas, me preparo, cierro el coche, saludo a dos extremeños que se estaban preparando y comienzo a andar.

No hace mucho frío pero al poco tiempo empiuezo a pisar nieve y antes de empezar a descender hacia la laguna grande la nieve en las zonas de sombras está competamnete helada. En esa zona adelanto a un grupo de tres personas, tres jubilados que se merecen una mención especial pues estoy deseando jubilarme para poder hacer lo que ellos una vez por semana o dos y casi sin gente.



Llego al refugio Elola a las 9:45 y me pido un desayuno. ¡Qué rico! Dejo bastante material (un abrigo gordo y una uda que llevaba por si acaso) y sigo mi camino. La nieve la roca el agua y el hielo se entremezclan en un precioso paisaje casi alpino y yo, paso a paso, voy cogiendo altura por este cmino ya tantas veces recorrido y siempre distinto a veces anteriores. En un momento dado comienzo una empinada ascensión en una ladera sombreada y decido ponerme, por seguridad, los crampones y cambiar mis bastones de paseo por mi piolet. Hago alguna foto y sigo mi ascensión hacia la entrada a la portilla del crampón.

Estoy solo, no hay nadie delante mío ni detrás, hace mucho frío pero es agradable, voy en camiseta (térmica) y tan solo se oyen los trozos de roca y hielo que van cayendo por culpa del sol que en las alturas lo calienta lo derrite y lo deja a merced de la gravedad. Pequeños derrumbes y aludes rodean y envuelven el crepitar de mis pasos y el sonido de mi respiración y al adentrarme en la portilla del crampón siento miedo y respeto y me pongo el casco. Hago bien pues son muchas las piedrecitas y trocitos de hielo que caen aquí y allá y ante tal panorama hago uso de todas mis fuerzas, aprieto el ritmo al máximo o más, y llego al final de la portilla en una carrera. Sigo solo, más solo que antes incluso, pero las vistas y el silencio de la música del sol la roca y el hielo al medio día llenan mi cabeza y estoy tranquilo. El panorama es peligroso, tanto como aquella vez que nos dimos la vuelta pero mucho mas tranquilo, sin viento... Solo la inclinación, la roca, yo y el hielo... Y cerca nuestro un bonito y despejado cielo.

Subo, sigo subiendo. ¿Por qué iba a darme la vuelta hoy si no tenía ningún tipo de presión a mi alrededor? Buen tiempo, nadie aturdiéndome, ni presionándome ni infundiéndome miedo. Paso a paso y patada a patada clavo mis crampones en el hielo y voy superando muchos metros hasta encontrarme ante lo que yo suponía que era el pasillo final de ascenso que por lo visto algunos llaman "el corredor oscuro". Es un corredor y es oscuro y en aquellos momentos estaba totalmente congelado. Una capa de cinco o diez centímetros en algunas zonas cubre casi todas las rocas de este último corredor que separa mis ultimos metros de la cima del Almanzor.

Me aproximo, me aventuro paso a paso hacia estas escaleras heladas ue me van obligando cada vez más a trepar. En un momento dado no puedo seguir con el piolet en la mano pues la trepada se convierte en escalada y me engancho el piolet entre la mchila y la espalda. Escalo, era un paso fácil pero arriesgado. Poco a poco cada paso, cada movimiento, es más comprometido. Un resbalón ahora podría significar un gran susto o una desgracia y llego a un punto en el que, joder, no me atrevo. Demasiado riesgo, es tan solo un salto y confiar en que mis manos, sin guantes, encontrarán algo a lo que agarrarse ahí arriba. No puedo arriesgarme. Fabrico un escalón en el hielo pero no sirve de nada... No. No puedo arriesgar tanto, rodearé y si hace falta, por mucho que me joda, me voy.

Volver atrás estando a mitad de este callejón no es fácil, un salto y de cuclillas una destrepada... Y vuelvo a estar al principio... Sigo rodeando el pico a ver si mas adelante hay suerte... Encuentro un hito que me alienta y mas adelante hay otro pero estoy agotado y en uno de mis pasos noto como mis cuadriceps están deseando montarse y joderme el día. No puedo estirar a tope las piernas. Dolor!

Estoy en un hito, a unos veinte metros de la cima, al sol muy a gusto, y decido tomar un descanso pues es algo más de medio día y voy sobrado de tiempo. Sigo solo, hago alguna foto. Me zampo un plátano. ¡Joder, estaba hambriento! y después otro. Bebo... Me grabo un pequeño video con mi cámara y al ir a guardar la cámara oigo un ruído encima mio.

¡Mierda! Veo claramente como una placa de hielo que hay en la roca mas alta que diviso se rompe y un trozo del tamaño de una mesa de terraza de bar cae directamente hacia mi. Rebota en una roca a mitad de camino y yo reacciono y salto para protegerme junto a una roca a mi derecha, me acurruco y espero.

¡Plaf! Me golpea en el casco y en la espalda y se parte en dos por la mitad. He tenido suerte. Mucha suerte. Me duele, tengo un bulto casi en el culo pero podría haber sido peor, si no hubiera llevado casco quizá no lo estaría contando ahora... Quien sabe, prefiero no pensarlo pero desde luego nunca saldré por ahí sin mi casco. No gracias.

Después de tanta vuelta oigo como sube alguien y les veo asomar por el final de la portilla del crampón. Les saludo y les guío hasta el principio del corredor oscuro (hubieran llegado ellos solos pero les despista mi posición pues estoy un poco lejos... y al ver que no estoy solo y sobrepasado el susto decido continuar. subo y trepo y me veo de nuevo sobre el corredor oscuro pero un poco mas arriba, justo por encima del paso que no me atreví a dar. Salto, con dos cojones, sobre la superficide de hilo a la que debería haber llegado y me veo ante una ultima trepada. Hacia la cima del almanzor un hielo insuperable tal y como estaba y hacia la izquierda, hacia la segunda cima, una trepada que bien podría ser un cuarto de escalada deportiva pero de tan solo tres o cuatro metros. Subo, por oposición, utilizando dos grietas verticales y llego a la segunda cima. Estoy un metro o dos por debajo de la cima del almanzor pero ya me siento en la cima. Doy un rodeo y no consigo llegar. Desde mi posición animo a los extremeños a continuar pero el panorama es peligroso y tan solo llegan a la segunda cima. Despues de muchas vueltas y habiéndo ellos empezado a bajar encuentro un camino que me lleva al hueco entre las dos cimas y ya, en cuatro pasos, hasta la cima del Almanzor. ¡Cima!




Como has leído ha sido duro y peligroso pero la cima me regala unas preciosas vistas en una calma acojonante. No sopla casi viento para estar donde estoy. Se está muy a gusto y hago alguna foto y grabo tambien un pequeño video donde dedico la cima a mis antiguos compañeros de trabajo (¡os echo de menos gentuza!) a mi amigo y compañero de aventuras Richard y a su chica Andrea, a Gema porque me gustaría que conociera el placer y el sufrimiento de aventuras como ésta y también a todos mis amigos y familiares a los que me gustaría tener en ese momento junto a mi. Me acuerdo de las Crises, Jorge y RuFLeX con quien ya llegué hasta allí en Octubre de 2009, de mi dentista Luis con quien llegué hasta el Monte perdido, de Jimy, de Buyi, de Guri, de Javi y... bueno, de todos aquellos con los que he compartido aventuras de montaña y de escalada.

Hago memoria durante un rato y me siento mas vivo y también mas solo que nunca. Cambiar de casa y de trabajo supone un cambio radical en mi vida y en ese momento soy totalmente consciente de ello. Siento nostalgia pero también siento alegría. Hago un par de llamadas a quienes más quiero oír y con quienes más quiero compartir ese momento y les cuento el miedo que tengo pues tengo que destrepar ese tramo que tanto me ha costado subir y ya se sabe que la mayoría de los accidentes en montaña son en el descenso... Y al contárselo me hago consciente del peligro y siento miedo.

Pero no puedo dejar que el miedo me detenga. Cojo aire, puede que me sienta mas vivo que nunca y no voy a dejar que un poco de hielo me detenga. Paso a paso y destrepada a destrepada llego a la repisa a la que tano me costó llegar antes. Desde ahí decido saltar a la repisa de mas abajo, en vez de destrepar y me sorprende mi destreza. Sin perder la cabeza, sin confiarme demasiado pero sin miedo y sin dudas vuelvo a saltar y a destrepar hasta verme, seguro, en el final de la portilla del crampón.



El resto de la bajada no tiene mucha historia, tan solo un resbalón al quitarme los crampones que me lleva deslizándome unos metros hasta una roca más abajo y que tan solo supuso un raspón en una mano. Bueno, tambien una gran pateada pues cuando estaba saliendo del circo me día cuenta de que mi abrigo y mi muda "por si acaso" estaban sobre las taquillas del refugio y no iba a dejarlo ahí. Tuve que volver a bajar y luego volver a subir.

Al final de mi descenso me volví a cruzar con los dos leoneses y los tres jubilados de Madrid, grandes y experimentados montañeros todos ellos y a los que quiero dedicar también mi ascensión pues aquel día solo yo llegó a la cima pero todos lo intentamos. (Los de Madrid iban a la Galana pero el hielo no les dejó continuar)

Subiré las fotos a éste post en un rato, de momento lo publico así.

Besos

JxXx (Juanito)

domingo, 30 de mayo de 2010

El Cerro San Pedro


Según llegamos a El Vellón nos empieza a llover, lo habíamos visto venir cuando nos escapábamos del curro. Decidimos saldar una cuenta pendiente, el Cerro San Pedro.


Llevábamos tiempo con el cosquilleo de subir frenéticamente a esos peñascos.


Desde el aparcamiento de El Vellón cogimos carretera hacia Guadalix de la Sierra y de hay a Colmenar Viejo.


Antes de pasar el puente del AVE nos detuvimos, habíamos encontrado la vertiente perfecta.


Nos cogimos las cosas y para arriba.


Pronto habíamos cogido altura, el coche ya casi no se divisaba, pero cada vez se apreciaba mejor la cortina de lluvia que teníamos en frente.






El camino hacia la cima ofrecía muchas posibilidades.


¿Por donde subiremos?


Cogimos aire, y pronto empezamos a divertirnos de lo lindo.


Ya casi estamos arriba, nos echamos las ultimas carreras.


Desde arriba nos invaden los buenos recuerdos. La pedriza!!!


La Cabrera, con el Pico de la Miel!!!


Y maravillosas vistas...



Para el recuerdo y la historia dejamos nuestras firmas en el libro de registro.


Un saludo y un fuerte abrazo a Pilar Matellano por sus casi 900 ascensiones al Cerro San Pedro. Nos dejas impresionados con tu perseverancia. Tras de ti otros muchos se han unido al reto.


Como no, Juan escribió un preciosa poesía.


Yo mientras hacía fotos, y más fotos. ¡¡Como me gusta!!

 

Seguimos descansando un rato.


Y haciendo más fotos ...


¡¡¡¡Santificada sea la primavera!!!!


Tras el descanso iniciamos una bajada trepidante, llena de saltos, volteretas y demás piruetas, jeje,

Un saludo para TMWMT
de Ricardo Vallés Blanco.